viernes, 7 de septiembre de 2007

Lo prometido es deuda..

Despues del verano y vuelta al trabajo..
A los guitarristas, seguro que siempre os las estais ingeniando en ciertas ocasiones para ensayar en silencio. De noche, calentamientos, etc son un problema, con el trapito.. pues bien, propongo una "manualidad" al más puro estilo de bricomanía que puede solventar en gran medida este problema..


1.- Hazte con una "pinza de cereales", vienen con algunos para que no se humedezcan, pero además se pueden comprar por separado en algunos grandes almacenes, que tenga una medida mayor que la anchura de las cuerdas de la guitarra.



2.- Hazte también con un aislante adhesivo, de los que se usan principalmente para que no entre aire por puertas y ventanas.




3.- Con una herraminenta apropiada, recorta el saliente interior de la pinza, por ejemplo con un cuchillo de sierra.



4.- Ahora, pega el aislante por todas las caras planas de la pinza, por dentro y por fuera, recortando fragmentos a la medida de la pinza, de manera que no sobresalga.

5.- Y listos ! Debería quedar más o menos así, o mejor, según la maña de cada uno.





Y no queda más que colocarla de la siguiente manera :






Podrás controlar también el nivel de "sordina" que deseas. Cuanto más cerca del puente, más se oirá, y al revés. Así, tenemos una sordina eficaz, de varios usos, por ejemplo estudiar los ataques observando los ruidos que se producen. Y así acabamos con los problemas de volumen y molestias con una sordina portátil, más práctica y cómoda que un trapo, y gratis.

2 comentarios:

Xabi Varela dijo...

Que invento tan sencillo y a la vez práctico.
Interesante, muy interesante.
Además, esas "pinzas de cereales" hoy en día han caído en desuso, buenamanera de devolverles todo su esplendor jeje.
Un abrazo tio
Javi

Sergio dijo...

No se pueden dejar extinguir ni animales ni objetos,quien sabe si se te puede aparecer el alma de una pinza en el futuro : "... por tu culpaaa... ", y te saca el sueño