sábado, 18 de febrero de 2012

Dignidad Profesional

Recientemente hemos recibido la noticia de que a las enseñanzas musicales, se les ha retirado el nombre de enseñanzas de grado en españa, a raíz de una sentencia judicial, noticia que la comunidad ha recibido con hondo pesar. Me han sorprendido un montón noticas que han surgido a posteriori por internet como la reivindicación de reconocimiento para el título medio. Y no puedo más que opinar que me parece un rotundo error, que no es más que tirar piedras contra el propio tejado del ansiado reconocimiento social de la profesión musical.
Increíble que por una parte pidamos homologación con la universidad y luego pidamos que la formación media sea reconocida.
Que yo sepa y hasta ahora, al salir del instituto no puedes trabajar en un colegio. Que yo sepa, hay que pasar por la universidad, o sí o sí, para poder enseñar, en las demás disciplinas. Existen maestros, para los niños, profesores de instituto, con su carrera y formación pedagógica, y de universidad, con un doctorado por lo general. Pues, en música, yo rompo una lanza a favor de que sea, IGUAL:
Una carrera, de rama pedagógica para enseñar en elemental, una carrera más formación pedagógica (máster de secundaria) para grados medios, y una carrera y su doctorado para los superiores. Mientras no sea algo parecido, seguiremos plagados de diletantismo en todos los niveles, y seguirán tomándonos a todos por el pito del sereno.

martes, 8 de marzo de 2011

Uñas, o qué?

Miles de problemas tienen los guitarristas con las uñas: la mayor parte de ellos, provocados por el desgaste de ellas con la práctica, y otros, por la posible rotura derivada de la rigidez de la propia uña del guitarrista. No se puede entrar en disertación sobre este aspecto si entrar en cuestiones médicas, que se sale de lo propuesto. Si bien, como siempre habría que reconocer la calidad de la uña en el camino budista, el "de enmedio":ni demasiado duras, ni demasiado blandas.. generalizando, reforzar la uña blanda con vitaminas: vitamina E, levadura de cerveza, lo más natural.. algunos guitarristas flamencos utilizan pasta de dientes(de la blanca) por su contenido en flúor. O en caso de extrema rigidez, descamación.. se puede probar a hidratarla con algo no abrasivo, y sin abusar en todo caso: el aceite de oliva virgen puede ir bien, o algo de nivea (si, nivea..).
Un buen consejo puede ser estudiar el uso de las cuerdas y hasta que punto puede uno permitirse el uso un material (nylon, carbono.. aleaciones con otros materiales como titanio) con el resultado que se desea obtener, con relación a la naturaleza de tus propias uñas. Hay que valorar que cada material tiene una rigidez o incluso resistencia distintas, según la calidad del rectificado de la cuerda, que hará más regular su superficie. Además, según el material su grosor varía, en general las cuerdas de nylon suelen ser más "gordas" y por lo tanto, al ser mayor su curvatura, son más "suaves al tacto", y al contrario las de carbono, muy finas, y que pueden ser más abrasivas para la uña.
Asimismo, las cuerdas se ofrecen en diferentes tensiones.. podemos situar en un extremo cuerdas de Nylon bien rectificadas y poca tensión, y en el otro cuerdas de carbono con mucha tensión y mal rectificadas..
Todo esto, sin tener en cuenta en resultado sonoro, que depende de un criterio estético que es harina de otro costal en este tema..
Para que este el desgaste de la uña sea regular, también es importante la forma de esta:
habría que evitar a toda costa picos, hacer una forma lo más redonda y regular posible, y además, lo más pulida posible para disminuir el rozamiento de la misma. Practicar con uñas pulidas y las cuerdas lo menos gastadas que se pueda prolongará siempre la "vida útil" de las uñas. Un buen truco, es colocar una lija fina alrededor de las cuerdas, y tocar sobre ella, para adaptar la forma de las uñas a nuestro ataque particular.
Y si todo esto no funciona, tenemos la tecnología a nuestro alcance.. se pueden usar unas "uñas alternativas", como muchos de los más importantes guitarristas hoy en día, que tienen exigencias de uso más allá de lo que la naturaleza les ofrece.
Hay diversas opciones:
una puede ser las propias "uñas postizas" que se venden, aunque el resultado sonoro no es demasiado bueno en la mayoría de los casos..
otra, puede ser fabricar estas uñas postizas a partir de pelotas de ping-pong. Recortar, pegar con un adhesivo basado en cianoacrilato (el típico pegamento de contacto, no hace falta irse a algo especial) y pulir y preparar al gusto.. mucha gente usa este método
otro muy extendido son las uñas de porcelana: las que se hacen en las peluquerías, ofrecen una uña muy resistente que se puede usar bastantes días, dependiendo de uno mismo (sudoración, ph de la piel..) y del desgaste: se pueden encargar o hacer uno mismo comprando los líquidos necesarios: las primeras os quedarán gordas y un poco toscas, pero con algo de práctica..
se consigue un resultado bastante bueno, la contrapartida es que la propia uña se perjudica bastante..
hay quien usa un método que consiste en ir haciendo capas con un pegamento y telas de seda. Se consigue asimismo un resultado bueno, además este método puede ser útil para reparar una rotura puntual: sin romper o arrancar la uña rota, se puede pegar usando un fragmento de tela de seda como refuerzo, y pegar con pegamento de contarto.. siempre moldeando los sobrantes de pegamento con lija y pulidor.
Opciones miles, cada uno tiene que valorar sus circunstancias: todas tienen sus ventajas y desventajas, habrá quien considere insuficiente la potencia de las uñas naturales o poco prácticas por roturas o desgaste, y quien considere que incluir elementos extraños a lo natural produce un sonido distinto, "poco apropiado".
Así que cada uno, ¡Que elija sabiamente!

jueves, 26 de noviembre de 2009

Elogio del metrónomo

A nuestro querido amigo metrónomo, cuya pulsación cual corazón nos puede tranquilizar como el sonido del mar. Cuando eres joven, te ayudará a no tener prisa, medir los silencios, y establecer claramente las duraciones de las notas. Más adelante, nos ayudará a aumentar la velocidad de los pasajes musicales, proporcionalmente, siempre con la proporción justa, que hará que los movimientos que aprendemos formen una coreografía rítmica y musical. Y más adelante, a establecer claramente los tempos de los movimientos, que fácilmente se tiende a asimilar a sus vecinos, además de variar con nuestro estado de ánimo. Incluso, aunque se dice que no sabe música, nos puede valer para controlar la cantidad de rubato que se aplica a un fraseo, sin afectar al tempo básico, cual hojas de arbol que se mueven sin afectar a la estabilidad del tronco. A partir de aquí ya podemos soltarnos de su mano con una buena base para empezar con la magia del factor humano.

martes, 20 de octubre de 2009

Sobre transcripción e intervención musical

De todos es sabido que la transcripción es manera de enriquecer el repertorio de un instrumento con obras que no son para el. Pero hemos de plantearnos una cuestión. Hay muchas obras para guitarra, compuestas por autores no guitarristas, que pueden parecer por su escritura obras para guitarra.. pero se exceden en ocasiones de sus posibilidades. ¿Serían susceptibles de "transcripción"?. Decidir si actuar o no sobre esta tipología de obras es ya de por si una decisión controvertida. ¿Hasta que punto se respeta la obra de un autor, adaptándola o no? Bien es cierto que no es necesario tocar todo lo existente.. en otros instrumentos hay casos de cosas que solo pueden tocar ciertas personas. El caso en la guitarra es un poco distinto. Podemos encontrarnos cosas que son realmente intocables, por hábil que seas o tengas las manos enormes. Creo que en esos casos debemos considerar seriamente intervenir, para adaptarlas al instrumento. No creo que en esos casos sea respetar el instrumento o el autor el condenar una obra al olvido.
El gusto con que se haga esta intervención dependerá de muchas cosas: conocimientos de armonía, de estilo, de la obra del autor, etc, etc, y de las posibilidades técnicas propias, que en muchos casos condicionaran que los pasajes funcionen o no. Creo que deberíamos ahí ser conscientes de que debemos de pensar más en las posibilidades propias del instrumento que las propias, si se trata de hacer una edición, y no abusar de la adaptación propia, que tantos años lleva haciendo esos arreglos "fáciles" de obras más ambiciosas.. en ese caso creo que es mejor esperar un poco a mejorar, o nos encontraríamos con versiones fáciles de la Sonata de Ginastera enseguida. Estamos hablando de algo distinto.. de hacer funcionar una obra. Para ello tendremos que tomar en consideración cuestiones de dificultad "ideal", de las posibilidades a disposición del instrumento y en relación con su lenguaje. Una cosa, por ejemplo, que suele pasar, es que los pianistas suelen escribir para la guitarra acordes demasiado densos, con repeticiones de notas. Realmente, los pianistas juegan mucho con las texturas, desde la tradición clavecinística, aumentando número de notas para la dinámica y para cuestiones tímbricas. Realmente, en la guitarra, una sola nota, por ejemplo al aire, expresa tímbricamente más cosas, además de los armónicos que suele llevar asociados y que completan la audición casi de un acorde. A veces, acompañamientos demasiado densos o cargados pueden entorpecer una melidía que debería sonar libre y volátil. Eso sí, una reducción de notas en una textura debe hacerse con un gusto delicado.., que no perjudique la armonía ni ritmo subyacentes, lo que ya sería modificar la esencia de la obra. En definitiva, un guitarrista necesita hacer funcionar el instrumento y su técnica a su servicio, y no convertirla en un eterno sufrimiento y castigo sin un resultado bello.

sábado, 17 de octubre de 2009

Desde el nuevo mundo

Es curioso ver los lugares donde se estudia musica a lo largo de diferentes culturas. Ahora estoy en el Mozarteum. Realmente, no podemos llamarnos Europa en muchas cosas. No a veces por falta de calidad, pero la diferencia conceptual es grande, en muchas cuestiones. La competividad matadora, o la energia positiva que emanan algunas culturas, el cutrismo superviviente de los desafortunados bohemios, o la cultura y reconocimiento de los llamados artistas. Ojala evolucionemos en la direccion correcta. De momento esta bien observar que existen sitios donde nuestra profesion no solo es tratada con dignidad, sino de una manera espectacular.. aunque en todas partes cuezan habas, aqui son con chorizo..

viernes, 16 de octubre de 2009

Intrusismo musical

He abandonado bastante tiempo el blog..pero aqui estamos de nuevo.
Últimamente he observado una cosa que me llama la atención. Para la mayor parte del mundo, la Música es una afición, y no suele pasar de eso. Muchas veces, en el momento en que pasa un mínimo y decides participar, ya pasas a formar parte de la maravillosa Comunidad Musical como "practicante", desde un primer momento, y experimentar el placer de hacer Música. Esto tiene una doble lectura, por una parte de lo maravillosamente cercano, y otra, en la que la imagen del músico profesional se ve profundamente degradada, adquiriendo el término "músico" cualidades cuasi vejatorias. Lo típico : ¿Qué es lo que estudias?, "Música", Ya, ¿Y además?. Será difícil establecer ciertas diferencias en esta cultura, entre Intérprete, Musicólogo.. etc., me refiero a un ámbito general, cuando lo que llega a la mayor parte del público es que hace falta ser Médico para operar, pero no para tocar un instrumento. La realidad es bastante más cruda en el ámbito de la Música Artística, en realidad, hay que ser un muy buen profesional para poder disfrutar de esta condición de Músico, término en mi opinión que no solo no debe ser vejatorio, sino que debería connotar cierto reconocimiento, como cuando alguien dice "cineasta". Para ello, debemos congratularnos de los pasos que se vayan haciendo para dignificar esta condición, como el paso de que las enseñanzas artísticas superiores dejen de depender de la dirección de enseñanzas medias..poco a poco deberán volver a la Universidad, que nunca deberían haber abandonado. Mientras tanto, entre los Profesionales (sobre todo de la música artística), aún se encuentra mucha gente que no pasan de ser aficionados, que se encontraron con una profesión más agradable que la quizás tenían en principio. No se trata de que no puedan disfrutar de la Música, si en realidad lo desean, sino de que muchos lo hagan desde el otro lado de la barrera. ¿Por qué la ANECA, no certifica la calidad de los Catedráticos de Música? ¿Vendrán tiempos mejores? Cuando digan "¿Qué estudias?" "Música" "Que maravilla, mucha suerte.."